María es víctima de una persona que se metió en su vivienda habitual aprovechando que ella tuvo que irse a trabajar temporalmente en el Ministerio del Interior de Madrid.
El okupa, que en su página de Facebook muestra un arsenal de pistolas, además de un tipo peligroso, es reincidente 18 veces y se conoce todos los trucos a la hora de ocupar una vivienda, se puso a gritar por la ventana que llevaba en el piso más de 15 días y que no se iba. Y ante eso, “la Guardia Civil me comunicó a mí que tenía las manos atadas y que no podían hacer nada al respecto y que lo mejor era que me buscase un abogado para iniciar la vía del desalojo judicial».
La gota que colma el vaso es que, María, tiene a su cargo a una persona con una discapacidad intelectual del 65%. Y ahora, ya no tiene otro remedio que renunciar a su trabajo en Madrid y regresar a Ponteareas para solucionar el problema y recuperar su piso.
